martes, 26 de enero de 2016

Day of the tentacle

Muchos de los que habitualmente leeis mi blog teneis una edad parecida a la mía... Parecida lo suficiente como para haber jugado en vuestra juventud a esas grandes aventuras gráficas que eran las aventuras de Larry, Monkey Island, Loom, Maniac Mansion y su segunda parte que da título a este artículo: Day of the tentacle.

Esta historia que por su nombre bien podría haber sido una de Lovecraft acerca de los quehaceres de la vida de Cthulu...

-Señor Lovecraft, ¿en qué pensaba cuando ideó a Cthulu?
-Me acababa de pedir un bocadillo de calamares...
-Ya...
-Con mayonesa...
-Entiendo...
-Al lado de Atocha...
-Lo típico...
-¡Carísimo! ¡Propio de un dios del caos!

... decíamos antes de la interrupción que esta aventura gráfica narraba las aventuras de un grupo de amigos tratando de arruinar los planes de dominación mundial del malo de turno que en este caso era un tentáculo de color lila muy malo.

-Tentáculo lila, ¡yo soy tu padre!
-Genial, así ya puedo saber mi apellido... ¿Cthulu qué más?
-Cthulu Lila
-Ostras, papá... Qué desilusión...
-Déjalo, mi vida es muy triste...

¿Y a qué viene hablar de tentáculos? Bueno, supongo que es en lo que piensas a veces cuando te hablan de bacterias, bichos microscópicos y lugares poco higiénicos como puede ser un inodoro.

Pero no, no hablo de un inodoro... Hablo de tu móvil.

Sí, efectivamente. La pantalla de tu móvil (y otras partes también) acaban pobladas por multitud de bacterias, microorganismos, suciedad orgánica varia y otros compuestos que no quieres saber por el hecho de su utilización con dedos cubiertos de grasilla, comida, estornudos y toses y acabar metidos en váyase usted a saber qué bolsillos. Es como mirar tus sábanas al microscopio y encontrarte con los ácaros...

-Anda, mira los ácaros, qué monos...
-Espera, que te subo los aumentos...
-¡Agh!

Por suerte nuestro fabuloso sistema inmunológico nos protege de cualquier infección por su culpa, aunque los más aprensivos intenten tener el minimo contacto directo mediante el uso de lápices o guantes... O coger el móvil con un pañuelo. Maniáticos...

-Lo dice el señor maniático del consumo de batería...
-Eh, ¿me meto yo con tu móvil siempre en 4G con wifi, gps y bluetooth activo consumiendo batería a lo bestia?
-No, claro...
-Deberías llevarlo en 2G...
-Lo llevo como me da la gana...
-Vaaaa, ponlo en 2G...
-...
-Vengaaaa, que éramos colegas...
-Anda que...

El caso es que hay una opción bastante sencilla para higienizar tu móvil: luz ultravioleta. ¿Quién no lleva una pequeña luz ultravioleta consigo siempre?

-Yo no llevo
-Sales poco preparado de casa...
-Pero si llevo todos los gadgets habidos y por haber para mi móvil
-Pero no llevas luz ultravioleta
-No...
-Aficionado...

Siendo cierto que no solemos llevar luces ultravioleta, ¿costaría mucho que la pantalla del móvil además de la luz visible emitiese luz ultravioleta para higienizarla? ¿Gastaría mucha batería? ¿Se podría usar mientras se higieniza? ¿Parecería tu móvil la pesadilla de un tunero de neón? ¿Haría Karlos Arguiñano el anuncio de móviles auto-higienizantes con pirólisis? ¿Sería el motivo para que los móviles de alta gama fuesen además y con motivo de 'mírame-y-no-me-toques' (Jejeeee, ¡qué bien traído!)?

Qué pena que los virus que realmente pueden afectar a tus dispositivos no se limpien con la simplicidad y elegancia de la luz ultravioleta.

Mucho cuidado ahí fuera.

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