miércoles, 1 de julio de 2015

Saturday night fever

Creo que a cualquiera que se le recuerde la película de Fiebre del Sábado Noche le viene a la cabeza esa musiquilla de los Bee Gees que les hicieron espectacularmente famosos a pesar de cantar en falsete.

-Os dije que estos pantalones eran demasiado apretados...
-Tú mete barriga y canta
-¡Stayin' alive!

El caso es que, como en otros tantos, la película era más bien mediocre pero la banda sonora era espectacular.
-¿Pero a ti no te gustaba el heavy?
-Sí, pero pedí opinión a cierta gente con el oído muy fino
-¿Y eso?
-Soy incapaz de oír nada por encima de los 15KHz
-Ya
-En serio
-Mira que hay excusas malas...

Siendo un profesional responsable y capaz (y habiendo dejado cosas para hacer el fin de semana por falta de tiempo en el día a día) me encuentro más de un sábado por la noche adelantando cosas para el lunes.
-Es tu fiebre del sábado noche...
-Sí, tengo un movimiento de cadera que ni Tony Manero...
-Lo que no tienes es juego de cintura y te lo comes todo con patatas...
-Pues igual llevas razón...

Y una de las cosas que a veces me preocupan no es tanto el hecho de hacer cosas un sábado por la noche para adelantar trabajo sino el hecho de lo bien que se trabaja un sábado por la noche.
-Deberías estar jugando mínimo a la play
-O viendo los debates políticos del sábado noche
-Uala, para eso mejor trabaja

Efectivamente no te molestan mails ni mensajes... Los clientes duermen confiados y calentitos sin saber de peligros... En casa la tranquilidad se adueña de todo y mientras los niños descansan encuentras la paz suficiente para dedicarle el tiempo y la atención suficiente a un tema que te lleva atormentando días o semanas, a tu ritmo, en pijama (o incluso en paños menores) y con una cerveza fresquita (a la que puede acompañar alguna otra).

Y suavemente la cosa avanza y toma forma según se acerca la medianoche... Porque al cruzar la medianoche del sábado el consultor se convierte en un ser de las tinieblas.
- ¿Un ser de las tinieblas?
- Sí, porque tienes tanto sueño que ti-nieblas
- El FBI debe tenerte en busca y captura...
- Hay cosas que es mejor no saber

Porque resulta que estás acostumbrado a un ritmo de trabajo durante la semana que hace que a ciertas horas estés ya en las últimas... Y ese sábado que querías aprovechar para descansar y tal vez adelantar faena lo has usado (merecidamente) en salir de paseo con la familia, quedar para comer, ir a la piscina y jugar un partido de fútbol (con la play, que conste...) y a ciertas horas estás hecho polvo.
- ¡No stayin' alive!
- ¿Qué cantas, cariño?
- Yo me entiendo
-...

Más allá de mis coñas marineras (y de infantería) habituales, la única justificación por la que deberíais trabajar un sábado por la noche es porque se quiere... Y si se quiere es muchas veces porque es un momento en que se controla perfectamente el devenir del trabajo... Es un limbo temporal entre viernes por la tarde y lunes por la mañana que te da una tranquilidad que no se tiene cualquier otro día o en muchos otros momentos.

Mucho cuidado ahí fuera...


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