jueves, 26 de junio de 2014

La memoria del agua

Hacía un montón que no escribía nada en el blog (ni dibujaba). Supongo que he estado liado con otras cosas o que no me he acordado... Fijaos que hasta el agua parece tener más memoria que un servidor y que la mayoría de consultores que conozco.

La teoría de la memoria del agua dice que las moléculas de H2O no son completamente iguales entre ellas ni que todas son igual de puras. Dependiendo de las circunstancias de cada molécula en cuanto a su formación e interacciones con otros elementos, su pureza se desvirtúa... Y algo que era agua pura deja de serlo y se transforma en otro tipo de agua que afecta a los seres vivos de manera diferente a como el agua pura lo haría.
La química convencional no reconoce este fenómeno, que está muy cerca de una paraciencia o bien debería servir de punto de partida para la química cuántica...

Pero bueno, por mucha memoria que puedan tener las moléculas de agua que me forman, mi memoria cerebral es otro cantar.

El cerebro es un órgano maravilloso (y además deja fácil hacer chistes musicales) que se adapta a lo que le pidas igual que sacas músculo en el gimnasio.

El problema, como con casi todo, es que su capacidad es finita pero adaptable.

Es en la infancia y en la pubertad cuando tenemos un exceso de neuronas en el cerebro y según cómo las estimulemos tendremos mejores o peores capacidades de adulto, viendo como aquí 2000 años de sociedad nos hacen cambiar más que 3 millones de años de evolución.

De igual manera, se ha comprobado que, ante situaciones de muerte neuronal parcial, lobotomías y similares, las neuronas de alrededor de la zona afectada comienzan a funcionar como sustitutas de las neuronas que ya no hacen su trabajo.

Desde un punto de vista de nuestras capacidades cerebrales adultas, ¿la estimulación contínua de ciertas neuronas va en detrimento de otras incluso habiendo dejado muy atrás la adolescencia? ¿El hecho de que tenga poca memoria es porque uso esas neuronas para otra cosa? ¿Tiene que ver que me pase la vida resolviendo problemas para que mi capacidad lógica se dispare y me haga un desmemoriado? ¿Afecta a otras capacidades de las que yo personalmente soy menos consciente pero que personas de mi alrededor padecen?

-Te has vuelto un imbécil
-Es que tengo +37 a la resolución de problemas pero -16 al carisma
-Lo que yo decía, un imbécil
-Y friki, no te olvides
-...

Conozco muy pocos informáticos adultos con memoria como para que le pregunten en un juicio americano dónde estuvo la noche de autos (pero bueno, en los juicios españoles tampoco hay mucha memoria entre los imputados ilustres) pero capaces en sus funciones.
Yo personalmente me lo tengo que apuntar todo para acordarme:
-Los números de teléfono
-La agenda
-Notas varias
-Passwords de mail y demás

Y casi todo al final acaba en mi móvil, auténtico outsourcing de mi memoria cerebral para estas cosas y custodio máximo de mi confianza si me acuerdo de apuntar las cosas... Y dado que mi móvil es el tonto de los dos pero con memoria no sé por qué no lo llaman memoryphone en lugar de smartphone... Que parece que un servidor siga funcionando con diskettes de baja densidad en la era del tera...

En fin, seguiré usando mis neuronas de memoria para resolver problemas y nos vemos en el próximo artículo... Si me acuerdo de escribirlo.

Que la memoria os acompañe.

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