martes, 23 de julio de 2013

TOR

La mitología nórdica está llena de nombres duros, algunos conocidos y otros no tanto. Tenemos a Thor, tenemos a Tyr y dado que no tenemos a Llar es normal que se hayan conformado con la ensalada de patata en lugar de echarle huevo al asunto.

Si al dios del trueno le quitas la hache, se queda en Tor, que es algo que hay que tener en cuenta hoy en día en que el tema del espionaje en las redes por parte de diferentes estados soberanos ha saltado a la palestra y el mundo es hoy un poco menos seguro que ayer (o eso parece).

Tor es una sigla que corresponde a The Onion Router, el enrutador cebolla, que como siglas es mucho más guay que su traducción a la lengua de Cervantes y permite cierto (no todo) nivel de anonimato en la red. Su funcionamiento es bastante simple: enruta tráfico entre diferentes nodos de la red Tor teniendo en cuenta que cada nodo sólo conoce su nodo anterior y su nodo posterior, simulando que nuestra IP es otra (la del nodo que realmente se conecta al sitio) siendo imposible por tanto saber quién o qué está visitando una determinada página en caso de que capturen los paquetes emitidos, aunque sean todos ellos.

Este sistema, al igual que wikileaks, está fundamentado en el no intrusismo gubernamental y en el hecho de que personas individuales puedan necesitar acceso anónimo en algún momento... Pero luego, como siempre, se usa para lo que se usa por parte del usuario que se cree hacker como por ejemplo:

- Buscar cosas fuertes por internet como el catálogo de Hello Kitty de invierno
- Leer online crepúsculo sin que nadie se entere
- Conectarte a la página de fans de Bárcenas sin que tu carnet del PP se percate de que se la estás metiendo toda...

Toda? Toda no... Al norte de la Galia un pueblo de irreductibles... Esto... Que me voy del tema. En realidad no todo es anónimo porque las peticiones del navegador al servidor DNS no quedan enrutadas. Es decir, si accedes a www.google.es le haces una petición al servidor DNS para conocer su IP mientras que si usas la IP de google.es directamente no. Pero claro, es complicado tener una lista con las IPs a las que puedes o quieres conectarte... Salvo que seas un ninja informático... Y luego ciertos enlaces tampoco se resuelven por IP sino por nombre, con lo que la navegación tal vez es un poco menos anónima de lo que podía parecer al principio. Pero aún así, es el método más fácil y eficaz para realizar una búsqueda anónima en internet.

Lamentablemente, conociendo la ignorancia humana, suele pasar que te creas que al conectarte a un sistema no controlado por ti por un medio anónimo lo que hagas en ese sistema vaya a quedarse en el olvido.

Por ejemplo:
- Voy a conectarme por TOR a mi cuenta de correo en Gmail, hotmail o similar y voy a amenazar con conquistar el mundo mandándole un correo a mamá...
- Voy a subir fotos a mi cuenta de Facebook borracho sin que mis jefes lo descubran...
- Me voy a conectar a mis cuentas de Suiza para hacer transferencias sin que me pille anticorrupción...

Porque claro, accediendo a tu cuenta de correo personal nadie va a saber que eres tú... Y si publico algo en el blog tampoco nadie sabe que soy yo (bueno, eso se nota bastante)... La lógica usando un sistema de anonimato se vuelve inexacta (eso que llaman lógica difusa) y es sólo cuestión de los dioses (o de la suerte) que no se deje huella...

- Por Tutatis!
- Por Belenos!
- Por Tor!

Seamos conscientes que todo lo que hacemos en internet deja huella, de una u otra manera, pero la deja y si bien hace unos años parecía imposible guardar trazas de toda la actividad hoy en día no parece estar tan lejos de la realidad. Es esto el fin de los secretos o sólo de los secretos que pasamos al ordenador? Fabricará Apple un iPhone marca Onion con sistema de anonimato integrado o no conviene mezclar cebollas con manzanas? Habrá fallado Orwell su predicción y hablaba del 2014 en lugar de 1984? Harán edición especial en Telecinco de su Gran Hermano?

Seguiremos informando (pero legalmente, eh?)

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