domingo, 30 de septiembre de 2012

Precisamente (el dedo acusador ataca de nuevo)

Movistar, que son muy simpáticos, cuando hicimos la migración desde Vodafone (porque no lo eran tanto), nos incluyeron en el lote un Galaxy Tab de 7 pulgadas que llevaba como año y medio muerto de la pena encima de mi mesa, mirándome con ojitos con estrellitas de Gato con Botas cada vez que me sentaba en mi sitio.
- Llévame contigo, no me abandones...

El caso es que después de mucho pensarlo, he decidido darle una oportunidad para ver hasta qué punto podía ofrecerme algún tipo de servicio profesional un tablet de 7 pulgadas Android.

Con mi ecosistema de gadgets particular (portátil con Windows, móvil Blackberry y tablet Android), con la falta inexplicable de aplicaciones útiles para el mundo empresarial que he podido comprobar en Google Play y por el hecho de que además y sintiéndolo mucho, un tablet no es sustituto de un móvil ni de un pc y no sirve para producir, sólo para consumir, me cuesta y mucho tratar de justificarlo.
- Llévame contigo, no me abandones...

Llevar un cacharrín más en la mochila de mi portátil que me la llevo a todas partes (en horario laboral) es un extra que se me antoja caprichoso para ser más cool y estár más a la moda. El caso es que ya, viendo que no me serviría para trabajar, se me ocurrió darle un matiz más de ocio y aquí sí que puedo decir que encaja bastante bien.

¿Sabéis qué es lo que puede mejorar sustancialmente el mundo tablet profesional desde mi punto de vista? La precisión.
Hace mucho tiempo, cuando Palm era lo más en PDAs, estos aparatitos iban con un stylus (lápiz para los profanos) que te daba una precisión increíble en sus pantallitas de 160x160 píxeles. Un dedo no tiene nada que hacer (en cuanto a precisión) en comparación y de hecho las pantallas están poco preparadas para tener una precisión de punta de lápiz. Tienen precisión de dedo.

Por eso, dibujar en un tablet puede ser curioso y es una utilidad que sí que le voy a dar (así puedo ser original con las imágenes de mi blog) pero muy poco preciso en comparación con un lápiz y un papel. Con el softpen nunca sabes exactamente cómo quedará una línea (cosa que hace que tengas unos resultados interesantes a veces).
- Llévame contigo, no me abandones...

El caso es que hace un año Samsung, en un alarde de originalidad, sacó el Note como un teléfono con precisión (de ahí el lápiz) como si hubiese descubierto la rueda (a mi Palm me remito) y en un mundo donde se escribía con los dedos se comenzó a escribir con lápiz. Ahora presenta un Note de 10 pulgadas que seguramente se convierta en el primer tablet Android que realmente sirva para trabajar y que permita hacer dibujos precisos a la par que preciosos... Pero ¿será capaz de convertirse finalmente en un dispositivo que permita a la mayoría de sus usuarios olvidar el portátil y el móvil? No lo creo...

En fin... En esa extraña búsqueda del dispositivo all-in-one aún falta mucho por decir y creo que no me equivoco si al final no se utilizará con las manos, no tendrá pantalla física y nos pondrá mucho más cerca de Ghost in the Shell que de Star Trek. O no...

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