martes, 24 de julio de 2012

What if...

Seguramente para la mayoría de vosotros, frikis de medio pelo, no os sonará What If como algo asociado al cómic. A los que le suene y que aún tengan melena, se pueden considerar frikis de pelo completo.
El caso es que hace muchos años, Marvel decidió publicar una serie en la que proponía versiones alternativas de situaciones del universo Marvel (obviamente) o bien animadas parodias.
Desde el '¿Y si Spiderman fuese miembro de los 4 fantásticos?' al '¿Y si Conan visitara Nueva York en el siglo XX?' pasando por la parodia de '¿Y si Tony Stark (Ironman) hubiese tenido problemas con la comida en lugar de la bebida?', fue una serie que permitía a los guionistas explorar en situaciones que, en algunos casos, se han convertido a posteriori en versiones alternativas del universo de Marvel con más o menos éxito.

Pues bien, no hace falta ser Stan Lee hoy en día para tener un what if. Sólo hace falta ir a comprarlo a la librería especializada de rigor, pero hablando de informática y de BI en concreto, se refiere a aquellas herramientas que permiten simular situaciones futuras a partir de unos parámetros.

Preguntas del tipo ¿qué pasaría con mi cuenta de resultados si bajan o suben los tipos de interés?  o ¿cuánto tengo que producir para resultar rentable en un determinado aspecto? o ¿qué pasaría si me hiciera menos preguntas y trabajara más? pueden ser contestadas con alguno de estos sistemas (bueno, dudo de la respuesta de la última).

En los tiempos de crisis que corren es muy importante hacer bien las simulaciones porque no está el horno para bollos... Ni para meter la pata. Eso exige un buen conocimiento de lo que se quiere simular, de su comportamiento y de los parámetros a tocar o si no pasa lo que pasa.

- Tu simulación de crecimiento está muy bien. Vamos a crecer un 120%. Estoy asombrado de lo bien que hacemos las cosas en esta empresa.
- Señor...
- Sí, sí, de verdad. Es que no me explico cómo lo hacemos tan bien. Mira, llama a mi secretaria para que me vaya encargando el Porsche aquel que le he echado el ojo antes...
- Señor, por favor...
- Y por supuesto tendrás una recompensa por hacer tan bien el trabajo en forma de acciones o de algún tipo de variable
- Gracias señor pero... Es que se me ha olvidado poner los decimales.
- ¿1,20%?
- Me temo que no
- ¿0,012%?... Llama a mi secretaria y que me encargue una bicicleta. Que te pase a ti la factura, por listo.

Efectivamente y como siempre, el ordenador hace lo que le dices, no lo que quieres y la falta de parámetros, criterio o datos a la hora de generar una simulación pueden hacer que la simulación salga como salga y no dé los resultados que uno se espera.

Como ejemplo flagrante (que no fragante) de lo que parece un error en las simulaciones cuantificable y aplicable a la crisis actual podemos incluir la subida del IVA o la pérdida de la paga de navidades de los funcionarios (aparte de su bajada de sueldo) porque luego la amiga Prima de Riesgo se pone por las nubes, haciendo oídos sordos a estas medidas que, simuladamente, seguro que funcionan.

El caso es que ante estos errores uno comienza a pensar si en vez de un What If...? no tendremos un What the F...!!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario