miércoles, 8 de febrero de 2012

Derecho a veto

Como reza el dicho o eslogan de Montgomery Lee, 'las cosas se pueden hacer bien... o como siempre'.
Sabéis, oh seguidores de mi blog, que a mí me gusta hacer las cosas bien y en tiempo, pero uno no siempre tiene de la potestad para parar las máquinas y seguro que os habéis encontrado en más de una ocasión y en más de un proyecto que las cosas no son rodadas... Ni mucho menos. Hoy quiero hacer una reflexión seria al respecto.

Esos proyectos que, por diversas razones, comienzan a salir mal tienen una radiografía común:
- Siempre es culpa de los desarrolladores (oficialmente)
- Si se puede que solucionar, será por riñones
- El plazo a pesar de que haya cambios funcionales no se mueve
- Existe siempre un componente económico importante

Pues bien, si alguna vez os encontráis en un proyecto así, mi recomendación es que, con todo respeto, vetéis el proyecto. Por favor, vetadlo. Parad las máquinas.
La experiencia me ha demostrado que una parada a tiempo es una victoria. Siempre siempre siempre siempre que hay un retraso existe el pensamiento de 'ya lo arreglaremos'... Y nunca se arregla en unas condiciones en que tanto los consultores como el cliente estemos ambos conformes.

Así que antes de encontrarnos en la situación de tener pendiente unos cobros por parte del cliente que hagan que la única salida sea la huida hacia adelante para tratar de recuperar algo, vetadlo. Parad. De verdad, hacedme caso. Si tenéis que perder dinero, perderéis mucho menos y estaréis en disposición de poder renegociar. Sed valientes, no merece la pena hacer un proyecto pagando y encima quedar mal con el cliente (aunque el resultado final sea excelente).

Y si no sois vosotros los que podéis vetar, hacedles saber a vuestros jefes de la existencia de mi blog y que contacten conmigo, que les contaré algunas historias para no dormir.

Ya sabéis lo que dicen: el trabajo bien hecho no tiene fronteras, el mal hecho, mantenimiento.

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