miércoles, 18 de enero de 2012

Yo me lo guiso, yo me lo como

Aprendiz de todo, maestro de nada, que reza el dicho, en clara alusión al informático promedio en este país y no sé si en el resto del mundo.
El concepto de informática es tan amplio para el profano que es complicado diferenciar las ramas tecnológicas que componen su vertiente más corporativa, dejándolo todo en 'el informático'.

Por poner un ejemplo práctico, casi todos diferenciamos entre el médico de cabecera, el traumatólogo, el alergólogo y el cirujano (y eso sin entrar en subespecialidades) y sabemos que el cirujano tiene algo de idea de alergias pero que su punto fuerte es abrir y, generalmente, cortar.

Pues bien, en el mundo de la consultoría de BI, uno tiene que ser capaz, especialmente cuando se es un senior, de:
- Definir hardware, con su configuración, instalación, conectividades y demás.
- Instalar software, el que sea.
- Configurar sistemas operativos, softwares y demás para conseguir que funcione
- Tomar requerimientos de lo que sea
- Modelar la solución y desarrollarla técnicamente
- Llegado el momento, meterse con temas de web, interconectividad, directorios activos, webservices, cloud y demás palabrotas
- Incluso plantear que uno conoce todos los programas habidos y por haber en caso de que haya una necesidad específica de nicho.
- Y si no hay ningún programa que se adapte, programarlo.

Vamos, como dice el título del artículo, yo me lo guiso, me lo como, me lo trago, digiero y demás.

Por eso a mí, personalmente, me resulta curioso que, habiéndome tenido que pegar en proyectos con características como las anteriores comentadas que hacen que te tengas que poner con todo desde el principio hasta el fin, haya informáticos que se planteen lo siguiente:

- ¿Dígame?
- Hola... ¿estoy llamando al CAU?
- A su servicio. ¿En qué puedo ayudarle?
- Es que hay una select que no me sale y da un error de extend de tablespace. Pero eso es algo nuevo, antes no lo hacía.
- Por supuesto. Cogeré la incidencia y se la pasaré al DBA de Oracle que viene los martes.
- Pero hoy es miércoles... ¿No puedes hacer nada?
- Es que yo soy el encargado de hardware. Yo me encargo de la máquina, no de lo que hay instalado en ella.
- Ah... Oye, pues ya que lo dices, a veces me va muy lento.
- Uys, pero eso lo tiene que gestionar el departamento de interoperabilidad y conexiones físicas. Yo les dejo nota para que se lo miren esta semana.
- Vaya... Gracias
- De nada, hombre, si estamos para ayudar.

No sé a vosotros, pero a mí me ha pasado que muchas de estas incidencias reportadas 'te las tienes que comer' y tratar de averiguar por qué narices algo falla, sea o no de tu ámbito tecnológico de conocimiento. Es más, en muchos casos lo haces encantado, porque pica el gusanillo intentar averiguar qué le pasa al paciente como si de House se tratara (siempre que tengas tiempo, claro).

Me comentaba mi jefe en alguna ocasión que antes, cuando él era joven (y yo ni os cuento) cuando alguien preguntaba algo que no sabías corrías raudo a leer libros, manuales y demás, aunque fuera de noche, para al día siguiente poder dar algún tipo de respuesta. Hoy en día contamos con Google para resolver, enseñar, ilustrar y ejemplificar la mayoría de las incidencias y problemáticas de la informática que nos encontramos.
Es más, alguien con un poco de proactividad (y no necesariamente un informático) y la ayuda de Google puede ser capaz de resolver un porcentaje alto de cualquier tipo de incidencia.

Eso sí, seguiré yendo al alergólogo para hablar de mis alergias (que no alegrías).

3 comentarios:

  1. eso si, pero siendo informatico tienes muchas mas ventajas, me gusto tu post

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  2. si, hombre, muchas ventajas..... ehmmmm

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