sábado, 14 de enero de 2012

¿Realidad aumentada o virtualización integrada?

Cuando estrenaron Terminator en el cine uno era suficientemente joven e ignorante como para pasarla por alto (no sé si por suerte o por desgracia), pero no pasó lo mismo con su segunda parte.

Las máquinas, que son muy malas y tan listas como malas, habían incorporado en el Cyberdine Systems T-800 una visión-chula-que-te-pasas-marca-ACME y que permitía incorporar información detallada de lo que contemplaba el cyborg (filosóficamente pienso que un cyborg debe ser primero un ser vivo y luego incorporarle piezas robóticas y no al revés) en cuestión, fundamentalmente relacionada con temas tridimensionales y esquemáticos del entorno. Lo más curioso de todo es que este sistema en la mayoría de casos aparecía como un 'extra' que parecía funcionar aparte del sistema del cyborg, como si fuese una pantalla que mirara.

Justo lo que pasa hoy en día con los mecanismos de realidad aumentada domésticos (podéis echarle un ojo aquí a esas fabulosas lentillas prototípicas que en un futuro permitirán jugar al angry birds sin que nadie se entere recibir información del entorno como si de un Terminator uno se tratara) como los tablets que, en combinación con un gps, una conexion 3g y la ayuda de Google permiten que cualquiera de nosotros pueda obtener más información de la puramente real de su entorno (fundamentalmente limitado a temas de opiniones comerciales).


El caso es que si combinas la visión de terminator con el acceso a las redes sociales podrías llegar a saber gustos, estado sentimental, opiniones y demás de una persona con sólo mirarla. Es más, siendo un poco friki (en este caso no es sinónimo de sibarita) la aplicación podría permitir que se descargada el skin seleccionado por la persona a la que miras (o bien su versión photoshopizada), haciendo bueno aquel refrán que dice que 'la belleza está en los ojos del que mira' y apartándonos irremediablemente de la realidad objetiva en nuestro camino para integrarnos en Matrix o en un cúmulo Borg.

En cualquier caso, esto conseguiría, en el ámbito corporativo, algo que se ha buscado con insistencia desde el inicio de la informática: la oficina sin papel.

Si es que no hay mal que por bien no venga.

1 comentario:

  1. Una reflexión interesante. Es impresionante como evoluciona la tecnología, haciendo realidad la ficción. Saludos.

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