lunes, 10 de octubre de 2011

¿Cultura o subcultura del BI?

Nada en este mundo triunfa si no se banaliza y se hace digerible a las masas, que decía el sabio. Ya comentaba yo hacía tiempo en este blog que el futuro de la consultoría pasaba por algo más parecido a la microinformática (léase: cambiar el cartucho a la impresora) que a la auditoría de cuello blanco y corbata clásica.

En estos tiempos de crisis intensa y profunda comienza a verse esa diferenciación clara en muchas de las oportunidades que hay en el mercado de la consultoría. Os pondré un ejemplo:

- ¿Dígame?
- Hola, que soy yo.
- Sí, ya me había parecido. ¿Qué quieres?
- Necesito un técnico que me haga el mantenimiento de mis impresoras y que compruebe la red de cuando en cuando.
- Y barato, por supuesto.
- Claro. Mileurista y poco más. Que venga de 9 a 1 todos los días y vaya arreglando lo que vaya surgiendo.
- Perfecto, mañana lo tienes ahí.

Creo que este diálogo no le sorprende a nadie porque nadie espera nada más de alguien que se dedica al 'hierro' (con todos mis respetos).
Imaginad ahora lo siguiente:
- Necesito un técnico que me haga el mantenimiento de mis impresoras y que compruebe la red de cuando en cuando.
- Ah, perfecto, porque tengo un megacrack que trabajó en la Nasa y ha diseñado parte del sistema operativo de las lanzaderas espaciales, además de estar en el equipo de beta testers de Cisco.
- No, no me has entendido. He dicho alguien para mantener las impresoras.

Cambiemos ahora el cartucho de la impresora por un proyecto de BI o, mejor dicho, una necesidad nueva de una empresa en el ámbito de BI. Efectivamente, no es tan raro comparado con lo que uno se encuentra.
Muchas empresas tienen ya una importante cultura analítica y utilizan muchas herramientas de ayuda a la decisión y por eso no se plantean hacer un proyecto de BI sino utilizar por ejemplo BO para analizar sus datos de la nueva filial que acaban de abrir. Por lo tanto, no necesitan un experto ni alguien con un gran bagaje, sólo un técnico normalito que les solucione la papeleta a un precio económico.

Se pide por tanto que los técnicos tienen que ser más autónomos, más capaces de buscarse la vida y autogestionarse en los proyectos de BI, que cada vez más raramente incluyen equipos de más de 2 ó 3 personas. Las empresas quieren evitar pagar muchas veces por un director de proyecto que 'aporta lo que aporta' y que en muchos casos es caro porque se considera que  'no produce'. Luego los proyectos se retrasan o salen mal porque no se ha gestionado adecuadamente independientemente de la capacidad técnica del equipo (muchas veces más que suficiente para llevarlo a buen fin).

Los proyectos de BI se han banalizado. Son fáciles de desarrollar, cortos en tiempo y las herramientas cada vez más sencillas de utilizar (esto último es discutible, pero bueno...) y como cada dos por tres salen cosas nuevas al mercado, ¿tiene sentido invertir una buena suma de dinero en un proyecto que se quedará desfasado en dos años? Mejor vamos con parches (ya sabemos en qué país vivimos...) y si lo vemos muy muy muy claro, haremos un proyecto más grande. Todo es outsourcing... 'bodyshopping' que decía el sabio.

Luego me encuentro que Accenture (que no sólo hace consultoría... ¿o sí?) ha crecido en los últimos años y con la perspectiva de 2011 un 10% anual en ingresos operativos. ¿Nos estamos equivocando en el mercado español? ¿Realmente se ha banalizado tanto la consultoría? ¿Qué opináis al respecto?

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