viernes, 19 de agosto de 2011

El mal jefe

Este artículo que parte de un nombre como 'el mal jefe' y que cuenta con una imagen de Homer Simpson a la izquierda bien podría haberse llamado 'la balada de la incompetencia'.
Creo que coincidiréis conmigo que Homer Simpson es un incompetente con suerte que no tendría cabida en un mundo tan competitivo como el de la consultoría tecnológica... o el de los negocios en general visto su historial... ¿O sí?

El caso es que a veces uno se pregunta hasta qué punto los jefes son buenos jefes y por qué los hay malos. Un antiguo jefe que tuve, precisamente, me contó dos historias al respecto que aprovecho para trasladaros mientras veo amanecer estando de vacaciones:

1.- La supremacía del menos preparado
Imaginad una empresa en la que hay dos trabajadores del mismo rango.
Uno es el ideal para ese rango: trabajador, cumplidor, eficaz... El otro es todo lo contrario.
Pregunta: ¿A cuál ascendéis?

En los tiempos que corren es muy probable que el mal trabajador deba irse a la calle con razón y el buen trabajador hacer el trabajo de dos, pero en una situación menos mala las consultoras tienden a ascender a los que tienen menos capacidad. ¿Por qué? Porque si se asciende al más preparado no queda nadie para hacer bien el trabajo y la empresa quiebra.
Luego te encuentras lo que te encuentras...


2.- Ascender hasta llegar al máximo grado de incompetencia
Imaginad el caso anterior en una empresa que sí valora el trabajo bien hecho y se asciende al buen trabajador. Éste. encantado, hace méritos en su nuevo puesto y al tiempo se le vuelve a considerar para un ascenso. Una vez más, demuestra cualidades suficientes y tras el paso de un periodo prudencial se le puede volver a ascender.
En su último ascenso, sus aptitudes/actitudes/capacidades/conocimientos no son suficientes o no son adecuados y se vuelve totalmente ineficiente, siendo imposible que la empresa se plantee otorgarle un nuevo ascenso pero de igual manera impidiendo el correcto funcionamiento operativo.

De nuevo, en la situación actual, a esta persona se le despide, pero lo ideal hubiese sido plantearse una degradación a un puesto en que sí que hiciera bien su trabajo y en lugar de premiarle con un ascenso que le matará laboralmente buscar otras alternativas.

¿Suponen estas dos máximas que todos los jefes son malos? No, no lo supone dado que hay jefes buenos... Sólo que aún no están en su puesto máximo ;-)

1 comentario:

  1. Incluso antes de trabajar con esa persona puedes notar que es un potencial mal jefe, les dejo este interesante artículo con esas útiles señales. Saludos
    http://negocios.uncomo.com/articulo/senales-para-detectar-a-un-mal-jefe-4915.html

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