martes, 30 de agosto de 2011

Café

Si miro hacia atrás en el tiempo, a mi más tierna infancia, no había café en casa. Lo que había era Nesquik. Yo me reconozco un adicto al chocolate.
Luego en la universidad yo no era de los que tomaban café en el bar... Como mucho alguna cocacola.
No fue hasta que comencé a trabajar en consultoría que me aficioné a esta bebida, aunque reconozco que aún soy muy amateur, siendo incapaz de tomarme nada que no lleve leche y (una buena cantidad de) azúcar, no como otros mucho más preparados gástricamente.

Decía en mi artículo anterior que me iba a traer una sierra eléctrica tras la vuelta de las vacaciones para evitar el efecto Audi-Quattro-Turbo-Rally-16v pero es que todo motor de altas prestaciones requiere de buena gasolina. Y resulta que me parece que no hay mejor gasolina en el mundo de la consultoría que el café.
Se convierte en ese pequeño momento de relajación que hace que uno desconecte o conecte más intensamente porque ¿cuántos de vosotros no habéis ido a tomar café con una duda o problema en mente y tras los primeros sorbos de la mágica poción os ha surgido la solución? A mí, personalmente, me ha pasado unas cuantas veces.

De hecho, he visto a gente salir con la mirada perdida recitando un mantra en voz baja parecido a:
- ... Si cojo la tabla y entonces el campo por el índice y lo agrego...
Escucharles explicarle su problema a la máquina de café, como si no hubiera nada más en aquel momento, esperar mientras la máquina indica el estado de erogación (¡Por favor! ¿Erogación? ¿De verdad?), coger el vaso de plástico y darle un par de vueltas poco antes de beber unos sorbos y con el palito cual batuta de director de orquesta quedarse mirando el infinito con cara de Clint Eastwood mientras hace raíces cuadradas de cabeza.

Y de repente
- ... claro, hombre, si es que no hay que coger por el índice, hay que hacer join con la otra tabla. Si es que...
La solución aparece mágicamente y entonces la conversación discurre por otros derroteros que suelen incluir temas más mundanos como el fútbol o la política por no citar los no citables en un blog para todos los públicos por mucho que alguno considere fútbol o política cosa de mayores.

Así pues, el auténtico catalizador de las ideas felices contra los problemas es el café, por lo que entiendo que en la mayoría de empresas de consultoría el café sea gratis y que Nespresso y Dolce Gusto hagan el agosto con las empresas en que hay que resolver problemas porque... ¿Alguien alguna vez ha preguntado cómo se hace el café en una cafetera normal, de las de filtro? Yo sigo haciéndolo...

2 comentarios:

  1. Habrá que crear un grupo facebook que diga:

    "Beber café como si no hubiese mañana y convertirse en consultor"

    (Un escalofrío recorre mi cuerpo ... ¬¬' )

    ResponderEliminar
  2. Por mucho que lo intentes, por más que bebas poción mágica no te transformarás en Consultorix :-)

    ...es más probable que te transformes en Nopegoojodenochix o Todoeldiaenelrocasentadix ;-)

    ResponderEliminar