jueves, 7 de abril de 2011

Barato barato, oiga

No hace mucho tenía yo una conversación con alguien totalmente ajeno al mundo de la consultoría en que hablábamos de tarifas y similares.
Ante la pregunta de '¿cuánto factura por día un consultor?' se quedó alucinado al plantearle jornadas utópicas de 1000€ o más.
Tras explicarle la fabulosa decadencia tarifaria de los servicios de consultoría informática en los últimos 10 años, aún se quedaba perplejo al llegar a una tarifa objetiva de 400-500€ por jornada.
Y entonces surgió la pregunta:
Oye, ¿y no hacéis la semana mágica como El Corte Inglés?

El caso es que me hizo pensar si Iecisa sigue los mismos patrones de oferta que el centro comercial (cosa que no voy a comprobar pero que me temo que no es así) y me permitió explicarle que hay empresas de consultoría que son supermercados y otras que son delicatessen.

Lamentablemente, en los tiempos que corren, es complicado plantear que alguien pueda facturar a los precios que se hacía en el año 2000 (y tampoco eran tan buenos tiempos) pero a veces el regateo es excesivo.
En el grupo de LinkedIn de Profesionales del BI se discutía no hace mucho si el 2011 iba a ser el año del BI y se llegaba a la conclusión de la ridiculez tarifaria con un buen ejemplo que adornaré adecuadamente:

Un día vas al cirujano estético porque quieres quitarte la rodilla que tienes en lugar de nariz y poder parecer un busto griego. El cirujano que te atiende te dice que te costará 5000€.
Tú, como no te interesa pagar 5000€, le dices:
- A ver, señor doctor, usted me quiere cobrar 5000€ por pasar una noche en la clínica, un par de inyecciones de anestesia local y media hora de trabajo suyo y de una enfermera. Le ofrezco 700€, que me parece una suma aceptable.
El médico, obviamente, se niega. Y tú, obviamente, te vas.

Con este ejemplo queda claro que a veces no es fácil vender la experiencia y el 'savoir faire' a un precio adecuado (cosa de la que ya hemos hablado algunas veces en este blog) pero que hoy en día es aún más complicado y se hace por sistema.
Un ejemplo claro son las gasistas. ¿Os ha bajado la factura del gas? ¿A que no? Pues estoy completamente seguro (por haberlo padecido) que de forma sistemática las gasistas han rebajado las tarifas de sus proveedores hasta límites insospechados. ¿Podían pagar más? Claro, pero ¿por qué hacerlo si al final obtengo lo que busco a un precio mínimo?.

Mientras las empresas de consultoría no nos plantemos y planteemos un precio de servicio justo, adecuado y común, nos seguiremos quejando de lo bajas que son las tarifas. Esto es algo que tal vez la Asociación de empresas de consultoría podría tratar... Pero obviamente no le interesa.

2 comentarios:

  1. Lo mejor es siempre consultar, y pagar lo que vale.

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  2. Por eso somos consultores :D

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