sábado, 4 de septiembre de 2010

50 millones de baudios

Cuando yo iba a la Universidad y atendía pacientemente a mi asignatura de Redes, el profesor de turno que mantendré en el anonimato (por respeto y por mi falta de memoria) soltó una de las máximas que recordaré siempre y que la historia se ha encargado de dejar en evidencia:

"Como la línea telefónica tiene unas capacidades físicas determinadas por la capacidad del cobre para cargarse y descargarse eléctricamente, el número de modulaciones entre estados de voltaje alto y de voltaje bajo está limitado por las características del metal. Con esto quiero deciros que la línea telefónica de cobre nunca permitirá una velocidad superior a los 54 Kbps. El futuro es la fibra óptica."

Como podéis comprobar, la mayoría de los que nos conectamos a internet hace tiempo que lo hacemos a velocidades altas (es un decir) que en algunos casos llegan a los 20 Mb nominales... Y por un cable de cobre estándar del año catapún. Mi profesor metió la pata hasta la ingle y más allá con las capacidades de modulación de la señal y con la sensibilidad eléctrica de los aparatos que utilizamos para conectarnos a internet, pero tenía claro que era mucho más óptimo una red de fibra óptica con unas capacidades de transmisión de datos espectacularmente más altas.

Pues bien, aparte de las últimas polémicas por los globos sonda de Telefónica, Vodafone y compañía por la limitación de las tarifas planas por volumen, Ono se saca de la manga una conexión a internet de 50 Mb con fibra óptica y router wifi por un precio módico. La velocidad de conexión es espectacular, no cabe duda, pero volvemos a encontrarnos con las limitaciones físicas de los medios que anunciaba mi profesor de redes.
Resulta que un router estándar con wifi clase G va a una velocidad máxima en condiciones óptimas de 56Mbps. Y eso en condiciones óptimas. Si a esas condiciones óptimas añades puertas, paredes, móviles y otros aparatos con emisiones hertzianas, la situación ya no es tan óptima.

Con un par de paredes por el medio, conseguir una velocidad de 2 MBps de transferencia neta (MegaBytes, que no MegaBits) entre dos ordenadores en red ya es un milagro. Y eso considerando que 2MBps corresponden con una conexión equivalente de 20Mbps aproximadamente.
Entonces, ¿en cuánto se quedará la transferencia wifi de esos 50Mbps? La lógica dice que en las condiciones anteriores se quedará en 2MBps, desperdiciando alegremente 30Mbps de conexión.

Esto viene a ser algo así como:
- ¿Qué, te gusta mi superdeportivo de 500 CVs?
- No está mal
- ¿Cómo que no? De 0 a 100 en menos de 4 segundos, 300 km/h de velocidad máxima, mecanismos varios de control de trayectoria, suspensiones y demás...
- Chato, vamos detrás del autobús de la línea 37...

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