jueves, 19 de agosto de 2010

Via Blackberry

Aquellos de vosotros que me tengáis en vuestro messenger os habréis percatado que últimamente aparezco con cierta frecuencia con el mensaje 'Via Blackberry'. Y esto es debido a que me he instalado el messenger en el susodicho aparatito para estar, si cabe, aún más localizable.

No voy a entrar en discusiones acerca de si mi Blackberry es mejor o peor que un iPhone, un Android o un Windows Phone dado que para ello ya hay otros foros mejores y tampoco me creo en posesión de la verdad (para esto, para otras cosas sí).

La verdad es que la elección de este aparatito como sustituto de mi anterior HTC TyTN (con el que he tenido escenas de amor, de odio y de indiferencia durante tres años) se debió a la practicidad. El cacharrín debía cumplir las siguientes especificaciones:
- Teclado qwerty completo a ser posible no deslizante
- Posibilidad de ser usado con sólo una mano de forma fácil sin stylus
- Sincronización directa con Outlook

Ya veis, mi elección ha sido muy ergonómica, pero la verdad es que estoy gratamente sorprendido por la Bold 9700 en cuanto a usabilidad y conectividad. No es la mejor plataforma de aplicaciones (con mi TyTN disponía de aplicaciones muy interesantes que no tienen un sinónimo claro en BB) ni de juegos (para eso también tengo mi PSP, que es mucho más ergonómica) ni multimedia, pero me permite poder escribir un mail mientras camino o utilizar el messenger mientras... Bueno, en el lavabo.

¿A qué me lleva esto que os cuento? Pues me lleva a que este aparato hace que un porcentaje muy alto del tiempo que antes no estaba conectado ahora sí lo esté. Me ofrece flexibilidad a la par que acostumbra malamente a ciertos conocidos. Y me temo que no soy el único que se encuentra en esta coyuntura. Si aprovechas el potencial de un smartphone casi puedes prescindir de un ordenador de sobremesa (guardando las distancias) y ser efectivo cuando no estás en la oficina o en un lugar donde puedas desenfundar el flamante portátil.

En contrapartida, tienes la sensación de que siempre está pitando por una cosa o por otra (¡Plin! Mensaje (y con nuestro fabuloso servicio de correo antispam ni os cuento), ¡Tirurí! Sms, ¡Goooong! Cita, ¡Blip-blip! Messenger...) y que cuando vas al baño en una mano tienes la blackberry y en la otra... Bueno, en la otra no.

En el futuro, cuando todos tengamos implantado un chip en la cabeza supongo que esta sensación aumentará y habrá gente que al apagar el chip se sentirá 'sola'.
La ventaja es que por lo menos podrás ir al baño y usar las dos manos.

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