domingo, 27 de enero de 2019

Mklinking con Windows 10

- El título de esta entrada parece un trabalenguas
- Yo lo leo eme-ka-linking con güindous diez
- La parte de Windows estaba clara
- No estamos conformes nunca, coñe...

Algunos de vosotros sabéis que uso habitualmente (tal vez menos habitualmente de lo que pretendo) una 'oficina móvil' que tiene como elemento fundamental un tablet con windows 10.
- Tienes un surface
- No, es un Chuwi Hi8 Pro
- ¿Chuwi?
- Sí, además de salir en Star Wars, Chewbacca hace tablets...

Efectivamente, este aparato que ya tiene unos añitos es de la época en que había más tablets con windows de los que hay actualmente. Hablamos de procesador Atom, 2GB de RAM y 32 GB (cuestionables) de disco. Y en mi caso, venía con doble partición para arrancar indistintamente Android o Windows.
- ¿Metías Windows 10 en 16GB?
- En realidad eran 14...
- ¿Y cabía?
- He aquí parte de la historia...

Efectivamente, la mitad de un disco de 28GB efectivos se le antoja muy corta a Windows 10. Supercorta. Fatal, vaya. Y a partir de un determinado momento, el señor Windows Update indicaba con su gracejo habitual que no iba a actualizar más.
- ¡Ha ocurrido un error!
- Windows siempre tan claro
- ¡Pero es que ha ocurrido un error! ¡Búscate la vida!

Pues sí, buscando la vida y como todo el mundo puede suponer, era un problema de espacio. No había sitio suficiente en la unidad de Windows para bajar los archivos de actualización (que deben estar en la unidad de Windows) para poder actualizarse.
- A ver... Tienes 14GB de disco, 10 GB ocupados por Windows, necesitas 4GB de descargas y 7 adicionales para instalarlo.
- Ajá
- Todo eso suma 21GB
- No-ca-be

La aritmética básica no mentía: no había sitio suficiente. Así que acabé por los foros habituales que un fabricante como Chuwi puede tener... Vamos, que tuve que escarbar bastante. Al final, por suerte, encontré una entrada con las imágenes del disco original sin Android (que al final no lo usaba) de manera que podía contar con 28GB sólo para Windows.
- Te podrás quejar, 28GB para ti solito
- Sabes que me los voy a comer con patatas...
- Y sin ellas, desde luego

Pues después de poder instalar en el tablet la versión particionada con sólo Windows y tras esperar horas a que se actualizase, pude comenzar a utilizarlo con cierta frecuencia como oficina móvil.
Estupendo.

Pero claro, con el tiempo ni el disco del tablet ni la tarjeta SD de 32GB adicionales le parecían suficiente a Windows para actualizar... 
- Quiero actualizar
- Actualiza
- Espera, que me lo bajo todo
- Vale
- No puedes actualizar porque no tiene espacio
- Me dijiste que necesitabas 7GB, tienes 9GB libres. ¿Qué estás haciendo?

Total, que estaba un servidor pensando en que se quedaría con una versión anticuada de Windows 10... Pero sabéis que otra cosa no pero cabezón lo soy bastante. E investigué.

Y resulta que al final encontré qué carpetas utiliza Windows para bajarse las actualizaciones... Y le engañé, haciendo que esas carpetas estuviesen en la tarjeta SD con un mklink, que no es otra cosa que un enlace de una carpeta a otra transparente para el sistema operativo.
- ¡Agh! ¡Me has engañado con mis propias armas!
- No contabas con ello, Flanagan.
- Te voy a actualizar el tablet, pero mi venganza será terrible
- Estaré preparado, forastero

Y efectivamente, ahora se descarga las actualizaciones a la tarjeta SD y tiene sitio suficiente para actualizar el disco local... Hasta que Windows 10 ocupe más de 28GB, claro.
Por no aburriros no indico los detalles pero si os encontráis en una situación similar avisadme y os paso la trampa.

Mucho cuidado con Windows.


lunes, 27 de agosto de 2018

La tira aplicada : Esa impresora de las narices...

Me imagino que a más de uno os ha pasado esto con una impresora... Pero es que me pasa cada vez que tengo que imprimir algo, aunque esté encendida durante horas (que podría aprovechar la muy...)


sábado, 25 de agosto de 2018

Tarjetas amarillas

Parece que fue ayer que estaba de vacaciones... Se acaban siempre antes de lo que uno espera y desea. Comenzar a trabajar un jueves no está nada mal y se hace más llevadero aunque tengas mil cosas que hacer.

-Sagerao
-Yo tengo trabajo para tres vidas
-Ni que fueras Super Mario
-Lo que soy es Super Tonto
-Exacto

El caso es que siempre que vuelvo de vacas intento aprovechar ese par de días de periodo de gracia en que no te exigen al 100% para otros quehaceres organizativos. Y en esta ocasión le ha tocado a los cajones de mi mesa, en concreto a la sección de tarjetas de visita.

Creo que no exagero si digo que tenía como 300 tarjetas de visita de varios años de andanzas consultoriles... Algunas realmente viejas.

-Muy viejas, sí
-Ajá...
-Que amarilleaban
-Ajá...
-Alguna incluso ya era amarilla per se
-¡Ahora lo pillo! ¡Por eso el título del artículo!
-Es que hay que decíroslo todo, leñe.

...Y en cierta manera es como ver un álbum de fotos laboral, con gente que ha seguido cerca de ti, otros que no y otros a los que no le pones ni cara además de contemplar la evolución estilística en diferentes épocas.

-Tengo a Paco repe tres veces
-¿Pero con tarjetas iguales?
-Dos iguales y una diferente... Pero la diferente es Premium Legendaria.
-Sile sile nole nole

No sé si la GDPR de mayo afecta a las tarjetas de visita, pero decidí acabar con aquellas más lejanas en el tiempo o la distancia laboral mediante rotura manual de casi todas.
¿Todas? ¡No! Un grupo de tarjetas plastificadas me hizo sudar y unas pocas totalmente de plástico se resistieron a mis manos morcillosas pero no a mi tijera profesional.

-El paralelismo de Astérix cansa un poco ya
-Es un homenaje

¿Quién se hace tarjetas de plástico totalmente antiecológicas? ¿Por qué seguimos usando las tarjetas de visita si existe una red de tarjetas de visita virtual como LinkedIn? ¿Cuántos de vosotros las guardáis y por cuánto tiempo? ¿Hay alguna tarjeta que os ha llamado especialmente la atención? ¿Debo hacerme tarjetas como autor de este blog?

Espero que en lo que queda de año acabe con mi reserva de tarjetas de visita... Eso seguro que son buenas noticias para vosotros, oh, coleccionistas de tarjetas.

Mucho cuidado ahí fuera.

lunes, 6 de agosto de 2018

De Vacas (y otros animales)

No sé si tendrá que ver el juego de palabras que bautiza este artículo con el 'Bulls on parade' de los Rage que estoy escuchando o el hecho de haber comenzado oficialmente las merecidas vacaciones de verano.

-Lo de Bulls on parade era fácil
-Facilísimo
-Cada vez te lo curras menos
-Estoy de vacas, ¿qué esperabas?

¿Oficialmente? ¡No! Un reducto de retén de clientes y personal administrativo sigue en activo dispuesto a atentar contra el merecido descanso de uno.
-Hoy es 3 de agosto, casi que lo dejemos esto para septiembre
-Vale
(Ping, ping, ping, whatsapps varios...)
-Oye, ¿no dejábamos esto para septiembre? Que estamos a 6 de agosto...
-Septiembre comienza el 6 de agosto
-Joper, ni que trabajases para El Corte Inglés
-El primer finde de agosto unido a una ola de calor dilata extraordinariamente el tiempo
-...

Siempre cuesta mucho desconectar los primeros días, sobre todo si aún tienes flecos pendientes que te asaltan cuando no te lo esperas... O te dejas asaltar.
-Llevo desconectada la sincronización automática del mail en el móvil
-Pero si le das con el dedito cada 10 minutos poco servicio te hace
-Desconectada dije...

Eso te lleva a que las vacaciones te parezcan muy cortas... Porque en realidad sólo estás de vacaciones parcialmente y salvo algún día fugaz estás en una calma vigilante esperando que todos se vayan de vacaciones para poder desconectar tranquilo.
-Eres como un delfín, que sólo duerme con la mitad del cerebro
-Sí, suelo trabajar con la mitad del cerebro sólo también

Pero bueno, que no se diga que por lo menos se intenta. Y tal como indica la evidencia gráfica que acompaña este artículo, estoy de vacas.

Nos vemos a la vuelta.



viernes, 25 de mayo de 2018

El disco durísimo

Si hay algo que acumulas en una empresa de informática son piezas informáticas que a veces, por no tirarlas, las guardas.

- El síndrome de Diógenes informático
- Sí, todo es arreglable o servirá para algo en un futuro
- ¿Cuándo dices que arreglas eso que tienes pendiente?
- ¿Hace falta que me lo recuerdes cada seis meses?
- ...

Estos días he tenido necesidad de espacio de almacenamiento de unas máquinas virtuales que vamos a desmantelar de nuestro cloud y las guardaremos una temporada así que había que comprar discos duros.

- Discos duros Usb, claro
- No, internos, que tengo aquí una carcasa usb y otra lan y hay que aprovecharlas.
- Pero si tienen más de 5 años cada una...
- Eso en edad informática son 35 años, la flor de la vida.
- ¿La edad informática es como la de los perros?
- No me hagas hablar...

Y sí, compramos discos duros de 1TB de oferta.
La carcasa usb no funcionó, hubo que comprar otra porque ya teníamos el disco... Y tampoco funcionó a la primera y hubo que devolverla. Tras un par de compases logísticos inesperados ahí tengo el disco bajándose por ftp gigas y gigas que espero que acaben para el lunes...
Pero el disco lan... Madre mía el disco lan...
Parafraseando a mi compi Quique, la pata de pollo del chamán de turno debía ser de un híbrido de gallina y ciempiés. Virgen santa...

- Lo has puesto mal de narices
- Pero tiene final feliz
- No esperaba menos

Pues el aparato en cuestión es un Iomega Home Disk Cloud Edition con sus añitos que me traje de nuestra oficina de Barcelona hace un par de años...
-... Con ánimo de arreglarlo
- Claro... Y de escribir una entrada contándolo
- ¡Qué previsor!
...Y que llevaba roto en Barcelona otros tantos porque el disco duro interno había petado.
Ésta era la oportunidad perfecta de arreglarlo y de usarlo adecuadamente.
El montaje es muy fácil. Abres la carcasa, metes el disco que sólo encaja de una manera, pones los tornillos y la cierras. Luego lo enchufas y a correr.

- Pos no
- Esa luz roja modelo ojo de terminaror igual quiere decir algo
- Igual

Resulta que los discos duros en red llevan su propio sistema operativo para darte una administración web sencilla. Y tras mirar en unos foros la causa de la luz roja descubrí que el firmware del disco va grabado en el propio disco interno. Al ser un disco nuevo, no lo tenía.

-NOPUEDESER...
-Es, es...
-¿Pero a qué mente enferma se le ocurre esto?

Para los no técnicos y haciendo un símil culinario,  es una sarten que necesita haber cocinado antes para que se caliente con la vitro... Pero que es nueva.

(Suspiro...)

Buscando por más foros encontré uno que indicaba que debía montar un pendrive con una imagen de recuperación, enchufarlo al disco duro, enchufar el disco duro y mientras apretar el reset.
La postura, dadas mis manos de dedos morcillosos, no estaba exenta de riesgo de lesión.
Pero no arrancaba. Y no leía el pen.
Esto era alrededor de medianoche, ese momento en que deberías pensar en ir a la cama pero en lugar de ello el orgullo informático te lo impide.

El caso es que tuve que seguir buscando por foros hasta que encontré una imagen original del disco, en concreto de los primeros 32 MB, que se supone que iba a hacer que arrancase. Pero claro, no podía ser tan fácil...

- Hay que sacar el disco de la carcasa lan, meterla en una carcasa usb y conectarlo.
- ¿Y cómo se graban esos 32 MB?
- Con Linux, claro.
- Ah, claro.

Sí, al final tuve que arrancar de un USB Linux, copiar ficheros, pelearme con el SUDO y la conexión usb y finalmente quedó grabado.
- Ya para lo que te falta no te vayas a dormir, no?
-...

Y efectivamente, al meterlo en la carcasa Lan, enchufarla, hacer esa extraña postura con los dedos morcillosos, la luz del pendrive comenzó a brillar en un claro ejemplo de que el disco estaba leyendo la actualización... Y la terrible luz roja fija cambió a parpadeante...

Y tras un rato, se encendió una luz blanca y otra azul y la roja desapareció...
Y comenzó a sonar 'Así habló Zarathustra' y los monos alrededor del disco (un servidor) se regocijaron como si de un monolito se tratase.

... Y no os cuento cuando pude conectar por web a la zona de administración del disco.

Pero la cosa no acaba ahí... Al querer mapear las unidades con Windows 10 me encontré que el disco es pelín viejo y utiliza el protocolo red Samba 1, prohibido por vulnerabilidades en esta versión de Windows... Así que no había manera de mapearla.

Menos mal que se puede instalar a posteriori y, por fin tras la travesía por el desierto, pude ver en mi explorador de Windows la unidad compartida.

-¡Y sólo son las 2 de la mañana!
-Qué quejica que te has vuelto, oyes... Las epifanías pasan a la hora que tienen que pasar.

¿Realmente eran necesarios todos estos pasos para cambiar un disco duro? ¿El esfuerzo invertido compensa el no haber comprado un disco duro lan nuevo? ¿Debe uno sentirse mejor por hacer funcionar aparatos del pasado remoto de la informática y darles una nueva vida? ¿Por qué no existe un manual claro de los fabricantes para este tipo de intervenciones técnicas que le pueden pasar a cualquiera y tienes que perderte por n-cientos foros de gente llorando porque no le funcionan las cosas?

En cualquier caso, espero no tener que volver a hacerlo... Aunque ahora lo haría en bastante menos tiempo. Y que dure mucho tiempo, el suficiente para que no me acuerde y decida comprar uno nuevo.

Mucho cuidado ahí fuera.